Subamos al Faro #5

image

Continuamos subiendo…

-Realmente es fascinante este lugar, nunca imaginé que un Faro, o al menos este fuera así, dices mientras subes escalón tras escalón.

Mi mano izquierda tomada de tu mano derecha nos mantiene unidos. Te escucho y no digo nada, realmente estoy entre asombrada y feliz de que estés aquí. Hay momentos que siento que de pronto me voy a despertar en la cabaña de mi buen amigo, el señor Marco y que todo podría ser producto de mi imaginación.

-¡Estoy aquí contigo! -dices- Y es como si realmente hubieses escuchado mis pensamientos. Yo reacciono y te digo:

-¿Qué… qué has dicho? ¡Ah si, si, -replico algo nerviosa. Por supuesto se que estás aquí (tengo mi mano en la tuya, pienso) y el que tu me hagas un leve apretón me deja sin defensas para decir lo contrario.

image

-¿Realmente oyes mis pensamientos? Es lo único que puedo decir.
Y en medio de una de esas carcajadas que me encantan, respondes:

-¡Claro que si! ¿quieres que te diga que estás pensando justamente ahora? Detienes el paso y te volteas para mirarme. Me encuentro con tu mirada y me haces sentir desnuda en mis pensamientos, así que intento salir de tu mirada escrutadora diciendo:

-Si creo que puedes oír mis pensamientos, pero lo que estoy pensando en este preciso instante, no. Subamos…

-Retomas la conversación y al verme callada, optas por cambiar el rumbo, dejando el misterio de mis pensamientos al menos por ahora.

-¿Porqué azul para este primer piso? Y esa pregunta logra que volvamos al ritmo de la subida. -A ver cuéntame de este azul.

-Cuando veo azul, me recuerda el cielo -digo- y respiro profundamente. El cielo es como un camino inmenso el cual se llena con tus pasos. Te invita a comenzar a andar, a no detenerte, a no dejar para después. Cuando voy subiendo estos escalones en azul, voy pensando en que es lo que realmente quiero hacer al llegar arriba. Por lo general lo que he escrito allá arriba, en cualquiera de estos rincones y hasta en la cabaña de allá atrás,  fue producto de la acción de subir desde aquí.

-Cada escalón va con un significado, un obstáculo a vencer, una tarea por cumplir. Este es el inicio. Significó para mi romper las cadenas y liberarme de los miedos y empezar a hacer algo en función de mi ser. No puedo llegar allá (y señalo arriba) sin empezar desde aquí. Por eso esta tan importante esta etapa azul. Es mi tiempo de accionar, de subir, simplemente de vivir. Eso me permitió invitarte a venir y no quedarme como otras veces, solo contemplando la inmensidad y nada más. Sólo quedarme con las ganas. Me costó, pero preferí correr el riesgo de que me dijeras que no, a quedarme toda la vida preguntándome: – y si hubiera hecho…o si le hubiera dicho…

-Ya estamos en el primer descanso. En el intermedio de este primer piso, y al decirlo tu expresión es  como el de quien ya  ha conquistado la colina. -¿Vas bien?, preguntas.

-Si, por supuesto. – Ya otras veces lo he hecho y de corrida, digo casi con orgullo, pero sin olvidar lo imposible que se me hizo la primera vez.

-¡Claro! pero me imagino que pocas veces lo has hecho, con el antecedente del llanto (y se deja sentir algo de duda en tus palabras).

– Tienes razón, no es nada fácil subir llorando. Por lo general lloro al contemplar lo inmenso desde allá arriba, pero eso lo pienso y no lo digo… Espero que por esta vez no escuches lo que pienso y eso de alguna manera, me hace sonreír.

-Tranquilo, este faro me conoce, te digo mientras nos asomamos a la ventana que se ubica en este descanso.

-A esta altura, no es mucho lo que puede verse, pero sabemos que el mar esta cerca y si sacas tu mano, puedes sentir al viento jugando con la arena, dejando rastros por doquier. -¡Siéntela, saca tu mano ven!

image

-Se nota que hasta estado muchas veces, o mejor dicho, todas las veces aquí. Estás al tanto de todos los detalles. Creó que me he perdido de algo en todo este tiempo…

-¿Seguimos? te digo, mientras asiento con mi cabeza, pensando que si te has perdido de algo.

-Claro, respondes. Extiendes tu mano y continuamos, tú delante y yo detrás.

-¿Al final de esta escalera comienza el piso siguiente? preguntas mirando hacia arriba.

-¿Allí la luz si es normal?

-¿Crees que hay algo anormal aquí? Respondo mientras sonrío.

-Si, tiene luz… Y también color. Faltan pocos escalones, así que ya llegaremos.

-¿Porqué un color para cada piso?

-Yo pienso en colores, en música, en emociones. Eso me recuerda que la vida diariamente es diferente y que sin embargo a veces lo que sentimos es igual de intenso.

-Por fin no me has dicho, ¿que fué lo que te hizo venir aquí la primera vez?

-Escapar… Sólo escapar.

-Perdona que insista… Escapar ¿de qué o de quien?

-¿Recuerdas aquella persona que te comenté una vez, que me abordó para hablarme de ti y de lo que según ella tenía derecho de hacer contigo? De pronto, ni lo recuerdas.

-Te confieso que realmente me hizo sentir horrible. Si era eso lo que pretendía (creo que al tiempo entendí que esa fue su intención), casi que le envío mi reconocimiento por escrito, porque el papel que representó fué tan bueno, que realmente lo logró.

-¿Y eso porqué? Nunca pensé que algo insignificante como eso te afectara. Esa es una buena persona,  me parece que ella hasta chévere es. No creo que haya razón para que te incomodara tanto.

Me quedo sólo pensando. Prefiero callar. Si no di los detalles aquella vez, creo que ya no tiene ningún sentido el remover eso, así que solo digo:

-Exactamente… Puede ser como dices. Pero simplemente, tú hiciste una pregunta y yo la estoy contestando. Con argumentos que te parezcan válidos o no, eché a correr y llegué hasta aquí. La verdad es que no quería estar con nadie que pudiera preguntarme en ese momento ¿que me pasaba? Por que ¿sabes? Creo que en ese instante yo no tenía la respuesta o al menos no quería saberla.

-Ese día empecé a comprender que era lo que estaba sintiendo. A veces de la forma en que uno menos espera, descubrimos cuanta intensidad puede haber en un sentimiento. Quizás esas lágrimas me ayudaron… Por eso vine a este Faro y quizás también por eso, estás tú hoy aquí…

image

– Hay lágrimas que se agradecen. ¡Definitivamente si!

– Vamos, sigamos. Algo más nos espera…

#EE

Advertisements

2 comments

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s