Month: October 2015

En las aguas…

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La vida es un mar grande, profundo, inmenso…
En el cual a veces navegamos, y otras veces,  tan sólo nos sumergimos y llegamos al limite de zozobrar.

Algunas personas se convierten  también en eso para nosotros… En un ancho y profundo mar. Quizás a veces, no tenemos la embarcación, otras veces no sabemos el destino de la travesía o simplemente como yo, no sabemos nadar.

¿Verdad que da miedo lanzarse al mar sin saber nadar?

Pero igual, al ver un cielo que se funde con el mar en un azul de ensueño, ¿quién se puede resistir?

Siempre hay riesgos, ya sea en el mar, en la tierra o quizás hasta en el aire… Pero el que se queda sólo allí arraigado a su seguridad, echará raíces de incertidumbre que le llevarán a nunca lanzarse a conocer el mar, ni a amar a alguien que le permitiera soñar más allá.

Prefiero decir como dice una  canción que me gusta: Es mejor perderse que nunca embarcar…

Los barcos que no zarpan, nunca conocen otra orilla, ni llegan a ningún lugar, ¡son barcos decorativos, no son para navegar!

Así que… Aquí voy elevo las velas, me dejó llevar, quizás en algún momento en tu puerto pueda atracar, pero eso sólo es un quizás!

Como los marineros que vienen y se van, como decía el querido Capitán.

Mientras tanto,  disfruto la travesía… Para poder continuar.

Música y lluvia para algunos días…

A veces nuestro corazón se ve sometido a emociones, que simplemente nos sobrepasan.

Hace dos días sólo quería que lloviera,
Que mis lágrimas se confundieran con sus gotas
Para que las mías no se vieran…
Que la lluvia con su fuerza se llevara la tristeza,
La amargura de un momento, la dureza…

Y no llovió… Las nubes grises vinieron,
Pero no llovió. No había excusas para lágrimas
Ni para las huellas mojadas de su recorrido.

Habían palabras en mi mente que me sostenían
Y había música como esta,
que me recordaba como me sentía…

Para todo momento hay música,
Para toda sequía una gota de lluvia…

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No, no quisiste…

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(Para los que piensan que después habrá tiempo: La muerte a veces no avisa, ni envía tarjeta de invitación. Para cuando no esté, quizás estas sean mis palabras para tí, desde donde ya no puedas alcanzarme)

No, no quisiste..

Por si acaso me buscas y no me encuentras,
recuerda que mi presencia siempre te acompañó, porque estuve allí para que me vieras por cualquiera de esos medios de los que hasta hoy disponemos, podías sentirme cerca a través mis palabras, por mis detalles, por mi insistencia, podías simplemente darte cuenta que yo existía y estaba presente… pero no, no quisiste verme, tus ojos buscaban a otra persona.

Por si me hablas y no obtienes palabras de respuesta… no olvides cuantas palabras te escribí,  te dije y de alguna manera te expresé acerca de todo lo que pensaba y sentía. Pero sobre todo no olvides,  que  no me gustaba dejar sin respuestas tus preguntas, aunque muchas veces ni siquiera iban dirigidas a mi… la vida se me fue en eso,  en responderte,  en hacerte sentir que no hablabas al vacío… pero no, no quisiste escucharme, tus oídos se inclinaban a otras voces.

Por si acaso estiras tu mano esperando algún roce con alguna parte de mí… no olvides que estuve siempre al alcance de las tuyas,  pero fueron las mías quienes se arriesgaron a ir tras de ti, abrazando el vacío y la nada, esa que me hacías sentir que había entre nosotros, Separándonos, cuando era yo quien moría por tocarte… pero no, no quisiste tocarme habían demasiados argumentos válidos y tu querías tocar otra piel, no la mía.

Por si acaso quisieras hoy enviar esa carta que nunca escribiste y cuyo destinatario coincida con mi nombre, te recuerdo que con las mías, las que yo te escribí y envíe,  con esas solamente se llenó nuestra historia, la que no tuvimos, la que se llenó de  letras de mis deseos y de estrofas de mis versos, esa historia que fue en un solo sentido… porque tú,  tú no quisiste escribir de amor para mi, ya no lo hacías dijiste… eso era reservado para alguien más,  para  quien te empeñaras en tener ahí.

Por si acaso hoy me extrañas o me echas de menos… te recuerdo por si no lo sabes, que esa sensación está reservada para los que realmente han amado a alguien, así que a tí no te toca, al menos no conmigo; no tienes derecho a sentirte así por mí. Porque simplemente no, ni quisiste.

No me busques,  no me hables, no me toques, no me escribas,  no me extrañes porque eso sería arriesgarte a aceptar que me dejaste pasar y me echaste de tu ser por no quererme decir, por no quererme escribir, por no quererme tocar y mucho menos amar… porque simplemente no, no quisiste.

Entonces solo toca olvidar…
Yo ya me fui…
Las arenas del tiempo ya han tapado hasta mis huellas,
En mi fría casa oscura ya nadie puede acercarse,
No hay nada que pueda devolverme hasta tí,
Porque es eso…¡ya me fuí! y creo que no tú te diste cuenta… Ni siquiera eso porqué simplemente.. no, no quisiste.

Así que sólo resta decir…Adiós

Esperar…

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Las promesas sostienen y dan vida
A la esperanza…

Pero hay quienes las pronuncian a la ligera, y eso las convierte en un corto plazo en desesperanza y decepción.

Creo en la palabra, esa que se dice con intención,
Esa que si dice: ¡iré! Aún el mar sería un pequeño obstáculo para cruzar.

El corazón no entiende mucho de cambios, ni de tiempos, el entiende de anhelos, de espera y de confiar; por eso a veces resulta tan fácil de romper.

Una vez más mi alma te espera, quizás sin muchas promesas, sólo con la certeza de una brisa que confirma que te acercas… Ahora, a esta ventana, y junto con eso llegas hasta el rincón más profundo de mi alma…esa misma que te espera.

Sigo creyendo en la esperanza… Por eso mi nombre…